¿Cual es tu colchon y almohanda ideal?

Un descanso reparador necesita de un buen colchón. Hemos de recordar que pasamos unas ocho horas durmiendo –o, al menos, lo intentamos– de modo que el colchón será uno de los lugares donde más tiempo pasaremos, por lo que es importante y completamente justificable realizar una buena inversión.

Un  buen colchón nos protegerá de las noches frías y  calurosas, nos mantendrá aislados de compañeros inquietos y poseerá la consistencia exacta para no resultar demasiado duro ni demasiado blando.

Al hacer una buena inversión en tu descanso y lo estarás haciendo sobre todo en tu salud, porque además de ser necesarios para disfrutar de un sueño reparador, evitan que surjan problemas de espalda u otro tipo de molestias corporales derivados de una mala postura.

Así que el colchón ideal es aquel que te ayuda a entrar en las etapas profundas del sueño, que te despiertes sin dolores favoreciendo una buena postura durante el sueño, ofreciendo el soporte necesario en la zona del cuello, la columna vertebral y las piernas.

¿Cómo probar un colchón?

Si vives en pareja, es esencial que los dos prueben el colchón antes de comprarlo, porque un colchón cómodo para una persona puede no serlo para la otra, y viceversa.Para elegir un colchón, es fundamental poder probarlo y hay tres gestos básicos a realizar que te ayudarán que ese es el colchón que necesitas, o no :

  • Tumbado en el colchón, pásate la mano entre los riñones y el colchón. Si lo consigues, es una mala señal, significa que el colchón es demasiado firme.
  • Luego, cambia de posición. Si es complicado y te cuesta, significa que es demasiado suave con una espuma viscoelástica demasiado pronunciada.
  • Por último, hunde el codo en el colchón. Si la huella del codo sigue ahí, es que es demasiado blando. 

Cuando cambiar tu colchón:

Respecto a la duración, suele decirse que la vida útil de un colchón está entre los 8 y 10 años, sin embargo, no existe una fórmula matemática para esto. Dependerá del uso que le hayamos dado pero, también, de la calidad de sus materiales.

Algunos modelos envejecen muy bien y puedes conservarlos más de 10 años sin que su calidad se deteriore.

La mejor manera de saber si debes cambiar tu colchón es por intuición y por cómo te sientes con tus hábitos de sueño. Si no te sientes descansado después de una noche de sueño, que te despiertas con dolor o no puedes volver a dormirte, probablemente sea el momento indicado de comprar un nuevo colchón.

El colchon del millon de dollares…!!! Si existe. Lo vi en esta noticia. (acceder a la noticia)

Imagino que duerme por ti, por qué si no…Que nadie se hipoteque! Igualmente a los 10 años tocará cambiarlo como todos los colchones.

La importancia de una buena almohada

Si nos preparamos para descansar en la cama, surgen dos preguntas importantes:
¿Es necesario utilizar una almohada? Y si es así, ¿Qué características debemos considerar al elegir la más adecuada para nosotros?
Sabemos que la firmeza, el material y la calidad del colchón afectan la calidad del descanso, pero ¿ocurre lo mismo con las almohadas? Los expertos en descanso afirman que sí.
La primera premisa para garantizar un buen descanso es siempre dormir con una almohada: ayuda a mantener la cabeza en su lugar y favorece la relajación de los músculos del cuello.
Idealmente, la almohada adecuada sería aquella que sea más ergonómica, es decir, que mantenga el cuello, la cabeza y los hombros de manera que se respete la posición natural de la columna vertebral. La columna vertebral es la parte del cuerpo que sufre las consecuencias de una mala postura, por lo que al dormir, el objetivo es mantenerla en una posición similar a cuando estamos de pie.

UNA ALMOHADA PARA CADA POSICIÓN AL DORMIR:
● Si preferimos dormir boca arriba o cambiamos de postura con frecuencia:
Debemos elegir una almohada de firmeza y grosor medio. También se recomienda una altura media para lograr una alineación óptima de la columna cervical y dorsal.
● Si preferimos dormir de lado o apoyados en un hombro:
Necesitaremos una almohada gruesa, firme y alta o de altura media-alta, para que el cuello se mantenga en línea con la columna.

¿Cómo podemos calcular el grosor adecuado? Una regla sencilla es medir la distancia desde el extremo de un hombro hasta la oreja y agregar entre 2 y 4 centímetros, dependiendo de la firmeza deseada.
Muchos de los dormidores de lado, tienen preferencia por usar una almohada entre las piernas.
● Si preferimos dormir boca abajo:
La almohada ideal debe ser suave y delgada, de modo que la cabeza quede alineada con el cuerpo y simula la posición vertical. Sin embargo, esta no es la postura más recomendada para la columna vertebral debido a las tensiones que genera en el cuello.

● Normalmente quien duerme boca arriba suele ser más sensitivo con el calor, por lo que agradecerá una almohada con características de control de temperaturas altas.
Para minimizar los ronquidos, está comprobado que adoptar la posición de decúbito lateral o fetal es lo mejor. Para quienes roncan, existen almohadas especiales diseñadas para obligar a adoptar esa postura y evitar que duerman boca arriba, ya que esto dificulta la respiración al obstruir las vías respiratorias.
También podemos usar almohadas duras en la espalda, para evitar ponernos a dormir boca arriba y hacer más apneas.

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    Obre el xat
    1
    Hola! Escriu la teva situació i el que necessites...