Hipnosis

La hipnosis no es una terapia, es sólo una ayuda o herramienta auxiliar en todas las terapias, incluida la terapia cognitivo-conductual (véase, por ejemplo, Bryant, Moulds, Guthrie & Nixon, 2005, y los trabajos de Capafons). Desde una perspectiva clínica, la hipnosis puede considerarse como el conjunto de técnicas que utilizan formal y deliberadamente la sugestión para provocar cambios en la conducta de los individuos. Cambios que deben enmarcarse dentro de la perspectiva que puede proporcionar una terapia cognitivo-conductual.

La base fundamental de la hipnosis es la sugestión; en realidad, la hipnosis consiste en las respuestas que da el hipnotizado a las sugestiones del hipnotizador. En el proceso hipnótico, el paciente sigue las sugestiones que se le dan, dejando en manos del hipnotizador el control total de su conducta.

En la terapia cognitivo-conductual hacemos indicaciones que podrían considerarse como sugestiones constantemente. Sugerimos a nuestros pacientes, por ejemplo, que cambien determinada forma de comportarse. Para ello utilizamos la sugestión directa o metáforas y sugestiones indirectas.

De acuerdo con los últimos avances de la terapia cognitivo-conductual, como la terapia de aceptación y compromiso, no es adecuado que el paciente siga ciegamente las reglas que plantea el terapeuta. Lo ideal es que él mismo descubra las consecuencias de comportarse así. Por eso, siempre se le pide que compruebe las consecuencias de los cambios sugeridos.

Aunque seguir las sugestiones hipnóticamente no es un método adecuado en la terapia cognitivo-conductual, en la hipnosis existe un proceso en el que el paciente abandona el control consciente de su conducta, y la terapia de aceptación y compromiso pretende que se deje de intentar controlar procesos que no son controlables, como la ansiedad o el sueño. El abandono del control es un proceso interesante para la terapia cognitivo-conductual, no para dejarlo en manos del terapeuta, sino para permitir que actúen los procesos automáticos del propio paciente.


🔹 Lista de sintomatología donde la hipnosis tiene eficacia demostrada científicamente (como herramienta auxiliar)

1. Dolor (alta evidencia)

  • Dolor agudo (procedimientos médicos, dentales)

  • Dolor crónico (fibromialgia, cefaleas, migrañas)

  • Dolor músculo-esquelético

  • Dolor postoperatorio

2. Ansiedad (evidencia moderada – buena cuando está dentro de TCC)

  • Ansiedad preoperatoria

  • Ansiedad ante procedimientos médicos

  • Ansiedad general y estrés

3. Trastornos del sueño

  • Insomnio (reducción de la activación fisiológica y mental)

  • Dificultades para dormirse

4. Síntomas gastrointestinales

  • Síndrome de intestino irritable (IBS)

5. Hábitos y control de impulsos (eficacia variable, pero con soporte en algunos estudios)

  • Control del tabaquismo (como complemento, no como tratamiento único)

  • Control del bruxismo

  • Algunos patrones alimenticios disfuncionales (complemento de TCC o ACT)

6. Dermatología y procesos psicosomáticos

  • Picor crónica

  • Psoriasis y dermatitis (reducción de estrés y respuesta fisiológica)

7. Preparación psicológica en procedimientos médicos

  • Rehabilitación

  • Preparación para el parto (hipnoparto)

  • Reducción de medicación anestésica en algunos contextos

8. Náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia

  • Reducción de síntomas anticipatorios y reactivos